No me importa lo que me CUESTE llegar,
ni cuantos golpes me daré,
tampoco las veces que CAERÉ.
No me preocupa el tiempo que tarde o lo que deje ATRÁS,
porque se que al FINAL del camino tu ESTARÁS ALLÍ,
esperándome con los brazos abiertos,
y sé que me AMARÁS tanto como yo a ti,
y tus BESOS y tus CARICIAS curaran mis heridas,
y me darán todo lo que PERDÍ.
Y entonces todo habrá merecido la pena.
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