18.
Yo me quitaría la vida para que él pudiera tener dos segundos más para disfrutar de la suya. Entregaría mi alma al infierno para salvar la suya y mandarla al cielo. Incluso moriría en vida y reservaría mi último suspiro en un frasco para entregárselo a él y que lo bebiese. Cierto que tengo sed de él a todas horas, que vivo por él y que es la única razón por la que existo. Pero le amo de una manera sobrenatural y masoquista, de un modo que nadie se imagina. Preferiría morir antes que ver que le pierdo una vez,.Espero que recuerde siempre estas palabras: Nunca habrá otro ángel que ocupe su lugar. Nunca jamás
No hay comentarios:
Publicar un comentario