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domingo, 20 de marzo de 2011

18.

Yo me quitaría la vida para que él pudiera tener dos segundos más para disfrutar de la suya. Entregaría mi alma al infierno para salvar la suya y mandarla al cielo. Incluso moriría en vida y reservaría mi último suspiro en un frasco para entregárselo a él y que lo bebiese. Cierto que tengo sed de él a todas horas, que vivo por él y que es la única razón por la que existo. Pero le amo de una manera sobrenatural y masoquista, de un modo que nadie se imagina. Preferiría morir antes que ver que le pierdo una vez,.Espero que recuerde siempre estas palabras: Nunca habrá otro ángel que ocupe su lugar. Nunca jamás

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