Y entonces aprendí, que las cosas suceden cuando tienen que suceder. Que no hay que meterle prisa al tiempo. Que lo que tenga que venir vendrá. Que todo llega, todo pasa. Lo que nace se apaga. También aprendí que todo tiene un final. Que en un instante, pueden pasar cosas, que quizás nunca llegaste a imaginar. El destino lo tiene todo preparado. Solo tiempo al tiempo
No hay comentarios:
Publicar un comentario